1 taza (de té) de café soluble fuerte
1 litro de alcohol de uso gastronómico
1 cucharadita (de café) de nuez moscada recién molida
1 canela en rama 1 clavo de olor
1 cucharadita (de café) de jengibre fresco rallado
4 pimientas de Jamaica trituradas
Azúcar: cantidad necesaria Agua: cantidad necesaria
Utilice sólo alcoholes envasados cuyas etiquetas aclaren que son aptos para la gastronomía y la elaboración de licores. Se
compran en supermercados y farmacias. La graduación del alcohol a utilizar es de 96 grados, y luego se hace la reducción del
mismo por el agregado de almíbar. Los alcoholes que vienen sueltos podrían estar adulterados conteniendo metanol, lo cual
sería de alto riesgo para la salud.

Colocar el café en un bol, previamente lavado y rociado con alcohol de uso gastronómico; incorporar la nuez moscada, la canela
en rama, el clavo de olor, el jengibre y la pimienta.
Añadir el alcohol de uso gastronómico y tapar.
Dejar macerar durante 20 días.

Colocar en una cacerola 750 g de azúcar y 1 litro de agua; llevar la mezcla al fuego y, cuando rompa el hervor, bajar el fuego
y cocinarla durante 10 minutos.
Taparla y dejarla enfriar muy bien.
Filtrar la preparación del paso 2 (alcohol con café) con un colador cubierto con un trozo de gasa.

Mezclar el líquido obtenido con el almíbar frío.

Envasar el licor en botellas, previamente lavadas y esterilizadas con alcohol.
Taparlo con un corcho nuevo, previamente hervido, y dejarlo estacionar durante 20 días antes de consumirlo.
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